Retomando post antiguos.
Esta historia, habla
sobre un felino, donde cada día su dueño le daba su comida y el cómo todo
felino como mascota, dormía plácidamente al sol de la tarde, bueno
prácticamente todo el día, jeje...
Hasta que llegó
un momento donde el dueño no tenía tanto dinero y por lo cual tuvo que racionar
el alimento de su mascota, y por este motivo el felino, ya no tenía a su
disposición la comida todo el día, solo una vez...
Y por consiguiente, al
cambiar el hábito de comida todo el día a sola una vez, el felino pasaba
hambre, y cuando veía a su dueño maullaba con toda su energía, como si esta
acción trajera comida...
Al pasar el
tiempo, el dueño se dio cuenta, de que su mascota estaba más activa, mucho más
activa, algo que no debía ser según lo que el entendía, hambre igual cero
energía... Pero resulto todo lo contrario, es más, el felino se puso
todo un cazador efectivo.
El dueño al darse cuenta de aquello, y
reflexionar pensó... Quizás el mundo está
así, porque no nos han dejado tener hambre, o nosotros no lo hemos querido...
Con hambre me refiero, a la parte espiritual, a la parte de conciencia,
a la parte de valor, fuerza, espíritu...
Somos como el
gato que le daban siempre comida, pasaba siempre durmiendo, todo el día, porque
tenía todo para estar bien... Pero realmente esa es la verdadera vida...
estamos llenos desde afuera, con las TV, como la política, como la religión,
etc...
Estamos llenos en todos los ámbitos, entonces
como nos daremos cuenta de nuestro verdadero potencia que el felino mostró
cuando tuvo hambre, por eso ten hambre en tu corazón, ten hambre en tu
motivación, ten hambre en tus ideales, ten hambre en tus sueños, ten hambre en
tus pensamientos y hambre en tu conciencia. Despierta el verdadero potencial y
chispa infinita que llevas dentro.
Annku .

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